viernes, 11 de septiembre de 2009

Detalles que no tienen precio

Cada vez estoy más convencida que las mejores cosas de la vida son gratis. Detalles tan simples como una palabra o una mirada no cuestan nada pero llegan al corazón. El mejor día que recuerdo de todo lo vivido durante este año ha sido en la celebración de mi cumpleaños. Estaba nerviosa deseando que llegara el momento y con miedo por si las cosas no salían bien pero al final supero mis expectativas. Todo el campo decorado al estilo ibicenco y más allá de las cosas superficiales el tiempo que habían dedicado a hacer aquellos dibujos, colocar los farolillos, cubrir todo con sabanas blancas.. Cuando me quitaron la venda de los ojos y vi a todos mis amigos me sentí tan afortunada que me hubieran faltado palabras para agradecerlo. No suelo ser demasiado expresiva pero no solo sonreí más que nunca sino que además me pase la noche dando besos y abrazos. No hay mejor sentimiento que el amor en cualquiera de sus facetas..

2 comentarios:

  1. ohhh! yo también quiero experimentar eso! ando tan solo :D

    Cuidate.

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  2. Creo que tienes toda la razón del mundo. Los pequeños detalles son los que más valor tienen. Me hubiese encantado una sorpresa así. Esto también me recuerda un poco a los regalos. Como en una caja muy grande puede venir un collar, un pijama y una libretita llena de momentos que no se puede comparar a nada. Te quiero, petarda.

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